lunes, 7 de enero de 2013

La cama, "ese oscuro objeto de deseo"

  No, obviamente no estoy hablando de la cama desde un punto de vista erótico, no. Hablo de ese mueble en el que pasamos la mayor parte de nuestras vidas y que muchos solo usan para dormir... Desde luego, gran parte de la humanidad ha probado a leer en la cama, sí, con una pequeña fuente de luz es, probablemente, uno de los mejores sitios para hacerlo, ¿y para escribir?
  Escribir en la cama no es algo novedoso, de hecho, podría ser considerado normal dado el carácter bohemio o "poco serio" que muchos dan a los escritores. Lo cierto es que  quienes lo hayan probado sabrán que no es una mala opción. Cuentan que Proust escribió los siete volúmenes de su En busca del tiempo perdido en la cama, de otros como Onetti es sabido que pasó sus últimos años leyendo y escribiendo en la cama de su residencia madrileña.
  La pregunta es: ¿es pura pereza? ¿Son, los escritores, como muchos piensan, una panda de vagos improductivos? Que cada uno conteste como quiera. En mi opinión, el hecho por el que la cama puede ser otro sitio más de creación literaria se debe a que es usual que solo busquemos un lugar en el que apartarnos del mundo... qué mejor sitio que en nuestra propia y calentita cama. 

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